Los vestigios más antiguos del paso del hombre por Feria lo constituyen los restos del dolmen “ La Casa del Monje”, además de indicios que apuntan a la ocupación posterior en época romana y árabe.
Tras la Reconquista Cristiana , pasa a pertenecer a la Orden de Santiago, a cuya cabeza estaba el Maestre D. Pedro Gómez Mengo.
Posteriormente, en 1394 pasó a los Suárez de Figueroa junto con Zafra y La Parra , surgiendo así el conocido Señorío de Feria, llegando a ser uno de los Señoríos más potentes de la nobleza extremeña.

Sin lugar a dudas, lo primero que hay que visitar al llegar a Feria es su poderosa fortaleza que preside el término municipal sobre un elevado cerro desde donde se contemplan magníficas vistas de todo el entorno
A continuación bajamos hasta la Plaza de España, plaza porticada de estilo mudéjar construida en el siglo XVII, donde se encuentra la Parroquia de San Bartolomé , erigida en el siglo XV. Al exterior destaca la portada del lado del Evangelio, de estilo renacentista y curiosa decoración con los signos de zodiaco e imagen del titular del templo. Muy cerca está la Casa del concejo o Ayuntamiento, de la que destaca sus soportales y arcadas de ladrillo de carácter mudéjar.
Del otro lado de la iglesia, en la calle Corredera, se abre una segunda plaza, ésta con estructura de salón, muy alargada, donde se levanta un típico aguaducho. Para terminar nuestra visita nos dirigimos al Rincón de la Cruz , hasta llegar a la Ermita de Nuestra Señora de la Consolación.